Coste por hora de silla: la cifra que fija tus precios
Por Arnau Estebanell · Fundador de Bookeali
· 5 min de lectura
Contenido de este artículo
La mayoría de los precios de un salón se ponen mirando lo que cobra el de al lado. Funciona hasta que un servicio empieza a dar pérdidas sin que nadie lo note, porque no había forma de notarlo. El coste por hora de silla es el número que lo hace visible.
Qué es exactamente
Es lo que te cuesta tener una silla ocupada durante una hora, antes de contar el producto que gastas en ese servicio concreto. Dicho de otra forma: cuánto dinero se te va cada hora solo por tener el local abierto y a alguien trabajando.
Sirve para una cosa muy concreta: saber si un servicio te compensa. Un corte de 30 minutos a 20 € y un color de 2 horas a 60 € parecen dos buenas ventas hasta que los divides por el tiempo que ocupan.
Los cuatro bloques de coste
| Local | Alquiler, comunidad, seguro, IBI si te toca. |
| Suministros y servicios | Luz, agua, teléfono, internet, gestoría, software, limpieza. |
| Personal | Salarios brutos más la cuota patronal de la Seguridad Social. Y tu propia retribución, aunque seas el dueño. |
| Estructura | Amortización del mobiliario y los aparatos, mantenimiento, formación, publicidad. |
Fuera de esta cuenta se queda una sola cosa: el producto que gastas en cada servicio. Ese es coste variable y se suma después, servicio a servicio.
Y sí, tu sueldo va dentro aunque te lo pagues de lo que sobra. Si no lo cuentas, el número te va a decir que ganas dinero cuando en realidad te lo estás pagando tú.
Las horas vendibles no son las horas de apertura
Aquí es donde casi todo el mundo se equivoca. Si abres 10 horas al día con 3 sillas, la tentación es dividir entre 30 horas diarias. Pero esas 30 horas no las vendes nunca.
Hay que descontar:
- Los huecos entre citas que no se llegan a llenar.
- Las horas muertas de las mañanas de entre semana.
- Vacaciones, festivos y bajas.
- El tiempo de limpieza, preparación y cobro, que ocupa la silla y no se factura.
La cifra que necesitas es la ocupación real: qué porcentaje de las horas disponibles se convierte de verdad en servicio pagado. Si nunca la has medido, mira un mes completo de tu agenda y cuenta. La respuesta suele ser bastante más baja de lo que uno cree.
El cálculo, paso a paso
- Suma todos los costes fijos de un mes, los cuatro bloques de la tabla.
- Calcula las horas de apertura del mes multiplicadas por el número de sillas activas.
- Multiplica ese resultado por tu ocupación real en tanto por uno.
- Divide los costes fijos entre las horas vendibles. Eso es tu coste por hora de silla.
Un ejemplo
Como hipótesis, un salón con 3 sillas, abierto 200 horas al mes, con 7.200 € de costes fijos mensuales y una ocupación real del 60 %.
| Horas de silla disponibles | 200 × 3 = 600 h |
| Horas realmente vendibles | 600 × 0,60 = 360 h |
| Costes fijos | 7.200 € |
| Coste por hora de silla | 20 €/h |
Con ese número ya se puede juzgar cualquier servicio:
| Corte | Color | |
| Precio | 20 € | 60 € |
| Duración | 30 min | 2 h |
| Coste de silla | 10 € | 40 € |
| Producto | 1 € | 12 € |
| Margen | 9 € | 8 € |
| Margen por hora | 18 €/h | 4 €/h |
El color factura el triple y deja menos de la cuarta parte por hora. No significa que haya que dejar de hacer colores: significa que el precio del color, o su duración, están mal.
Qué hacer cuando el número sale mal
Hay cuatro palancas y conviene tocarlas en este orden:
1. Subir la ocupación. Es la única que mejora todo a la vez sin tocar precios. Pasar del 60 % al 70 % en el ejemplo baja el coste por hora de 20 € a 17 €. Ahí es donde entran los huecos que se caen y no se rellenan, la lista de espera y los clientes que no aparecen.
2. Recuperar tiempo muerto dentro del servicio. En un color, los minutos de exposición son silla ocupada y profesional libre. Si la agenda te permite meter otro servicio encima de esa espera, el coste por hora del color se desploma sin subir el precio ni un euro.
3. Ajustar el precio de los servicios largos. Casi siempre están mal, porque se fijaron mirando el precio del corte.
4. Bajar costes fijos. Es lo último porque es lo más difícil y lo que menos margen de maniobra da.
Cada cuánto rehacerlo
Dos veces al año, y siempre que cambie algo grande: una subida de alquiler, una contratación, un cambio de horario. Es una hoja de cálculo de diez minutos una vez que tienes los datos, y es el número que convierte "creo que el color va justo" en "el color va justo, y esto es lo que hay que cambiar".
Preguntas frecuentes
¿Incluyo mi propio sueldo en los costes fijos?
Sí, aunque seas el dueño y te lo pagues de lo que sobra. Si no lo cuentas, el cálculo te dirá que ganas dinero cuando en realidad estás financiando el salón con tu propio trabajo.
¿Qué ocupación real es normal?
Varía mucho según zona, horario y tipo de salón, así que no te fíes de una cifra general: mídela en tu propia agenda durante un mes completo. Lo importante es tu número, no la media.
¿El producto entra en el coste por hora de silla?
No. El coste por hora incluye solo los costes fijos. El producto es variable y se suma después, servicio a servicio, porque cambia mucho entre un corte y un color.
¿Cada cuánto debo recalcularlo?
Dos veces al año, y siempre que cambie algo relevante: alquiler, plantilla, horario de apertura o número de sillas.
¿Un servicio con margen por hora bajo hay que eliminarlo?
No necesariamente. Primero mira si puedes recuperar el tiempo muerto que tiene dentro o ajustar el precio. Eliminar un servicio que trae clientes puede salirte más caro que el margen que pierdes.